Implantes dentales

Si sufre la perdida de uno o varios dientes, usa dentadura postiza que es incómoda o no quiere quitar una buena estructura del diente para hacer un puente, hable con nosotros para ver si los implantes dentales son una buena opción para usted.

Los implantes dentales son una forma popular y efectiva de reemplazar los dientes perdidos y están diseñados para disimularse entre los otros dientes.

Son una excelente opción a largo plazo para restaurar su sonrisa y su función. De hecho, el desarrollo y la utilización de los implantes es uno de los mayores avances en la odontología de los últimos 40 años.

Antes de decidir el tipo de implante más adecuado para cada paciente es importante realizar un TAC mandibular o maxilar, para evitar lesionar estructuras importantes de ambos huesos.

En Clínica Beltran y Obradors se utiliza habitualmente el Plasma Rico en Factor Plaquetario , extraído de la propia sangre del paciente, mejorando el resultado de la osteointegración y presentando menos inflamación y dolor post-operatorio.

Los implantes dentales están hechos de titanio y otros materiales que sean compatibles con el cuerpo humano. Son tornillos que se colocan quirúrgicamente en el maxilar superior o inferior, donde funcionan como un ancla firme para los dientes de reemplazo.

El profesional dental que coloque los implantes debe estar muy bien formado y capacitado en implantes y cirugía implantológica. La terapéutica de implantes precisa de grandes conocimientos y de una importante pericia. El profesional que lleve a cabo esta intervención no solo ha de estar bien formado en implantes, sino que debe estar bien preparado para llevar a cabo y evaluar el estudio radiológico de la zona a implantar, y tiene que saber realizar un plan de tratamiento adecuado. Este profesional debe valorar la necesidad de tratamiento periodontal, protésico, rehabilitador, ortodóncico y oclusal, así como conocer y actuar frente a los factores de riesgo que presente el paciente.

La mayoría de los pacientes encuentran que un implante dental es seguro, estable y un buen reemplazo para su propio diente. En general, existen tres fases para conseguir un implante:

IMPLANTE DENTAL PASO POR PASO

  • Primero, el dentista coloca quirúrgicamente el implante en el hueso de la mandíbula. Su dentista le puede recomendar una dieta de alimentos blandos, alimentos fríos y sopas tibias durante el proceso de curación.
  • Luego, el hueso alrededor del implante se cura en un proceso llamado osteointegración. Lo que hace a un implante tan fuerte es el hueso que crece alrededor de él y lo mantiene en su lugar. Osteointegración significa “se combina con el hueso”, y lleva su tiempo. Algunos pacientes podrán tener que esperar hasta que el implante está completamente integrado, hasta varios meses, antes de que los dientes de reemplazo se puede conectar al implante. Otros pacientes pueden tener los implantes y los dientes de repuesto colocadas en una sola visita.
  • Por último, es el momento de la colocación del diente artificial . Para un implante de un solo diente, su dentista creará un diente nuevo para usted, llamado corona dental. La corona se basa en el tamaño, forma y color y será diseñada para mezclarse con los otros dientes.

COMO SE REALIZA EL PROCESO

La colocación del implante se realiza con anestesia local o, si se desea, con sedación intravenosa, por lo que no es una intervención dolorosa. El postoperatorio, en general es poco molesto si se siguen las recomendaciones del cirujano. La colocación del implante es rápida aunque, si simultáneamente se requieren técnicas de aumento de hueso, se alarga el tiempo intraquirúrgico y las molestias postoperatorias. Una vez colocado el implante generalmente se debe esperar unos meses para su osteointegración y para la colocación de los dientes o coronas definitivas. Durante este tiempo se pueden utilizar prótesis provisionales. En zonas estéticas, y siempre que se cumplan unos requisitos especiales, se puede colocar la corona provisional el mismo día que el implante.

DURACIÓN DE LOS IMPLANTES

  • Si no se cuidan correctamente, los implantes pueden durar menos de lo previsto. El paciente debe cuidar su boca en general, dientes e implantes, mediante una excelente higiene oral, combinado con visitas periódicas de control y mantenimiento periodontal e implantológico (cada 4-6 meses). Los implantes pueden sufrir inflamaciones (mucositis) o infecciones (periimplantitis) si no se controlan correctamente los factores de riesgo; entre ellos: la correcta higiene bucal, el tabaco y la enfermedad periodontal en los dientes del paciente. Los implantes dentales, bien cuidados, pueden durar toda la vida o, por lo menos, pueden extender su vida media útil durante muchísimos años.

Las enfermedades generales y crónicas asociadas, como diabetes, tabaquismo, enfermedades autoinmunes, hipertensión, malos hábitos alimenticios, etc, pueden condicionar la pérdida de los implantes, del mismo modo que se pierden las piezas dentarias propias.

CUIDADOS POSTERIORES

  • Una vez colocados los implantes, se han de cuidar igual que cuidamos los dientes. Como los dientes naturales,un implante dental precisa de una correcta higiene bucodental para evitar enfermedades como la mucositis o periimplantitis. Muchas personas creen que si se extraen todos los dientes y se colocan implantes «se acaban todo los problemas». Además, se suele considerar que los implantes, al ser de materiales tales como el titanio, no están expuestos a infecciones y no tienen el riesgo de deteriorarse y perder funcionalidad. Pero eso no es cierto, ya que los implantes, al igual que los dientes, precisan de controles e higiene profesional periódicos, siendo imprescindible una excelente higiene bucal para mantenerlos sanos y libres de infección.

Si a usted le interesan los implantes dentales, es una buena idea comentarlo detenidamente con su dentista. Si se encuentra en buen estado de salud este tratamiento puede ser una opción para usted. De hecho, su salud es un factor más importante que su edad. Es posible que tenga que recibir una evaluación médica por un médico antes de programar esta cirugía.

Las enfermedades crónicas, como la diabetes o la leucemia, pueden interferir con la curación después de la cirugía. Los pacientes con estos problemas no son buenos candidatos para los implantes. El uso del tabaco también puede retardar el proceso de curación.