Botox

La toxina botulínica (Botox, onabotulinumtoxina A) es un material que se conoce desde hace más de un siglo y se utiliza con fines médicos desde hace más de 50 años.

Sus usos iniciales fueron para el estrabismo, blefaroespasmo (tics palpebrales), y cuello torcido (distonía cervical).

En 2002, fue aprobado para mejorar y relajar líneas en la zona del ceño (la glabela), entre los ojos en la frente y se ha utilizado con éxito en más de 11 millones de pacientes desde entonces, sobre la base de estimaciones de datos proporcionados por el Allergan Corporación.

En 2004, Botox fue aprobado para el exceso de sudoración (hiperhidrosis), y en 2010, Botox fue aprobado para el tratamiento de las migrañas.

En 2009 se introdujo Dysport (abobotulinumtoxinA, Medicis) un competidor de Botox. Tiene diferentes unidades de medida, en las que 20 unidades de Botox se correlacionan con 50 ó 60 unidades de Dysport.

Los estudios han demostrado una posible mayor duración de Dysport que Botox y también un tiempo más rápido de inicio.

La FDA aprobó Xeomin (incobotulinumtoxinA) en 2011 y corresponden aproximadamente las mismas unidades que Botox de acuerdo a su guía de preparación.

 


ACCIÓN DEL BOTOX

Una idea errónea común es que el Botox debe paralizar totalmente los músculos en la cara. Aunque esto puede suceder con cantidades extremas de toxina botulínica, la mayoría de los médicos nos esforzamos para inyectar la cantidad que permite que el paciente tenga una expresión relajada, pero no la cara paralizada.
En la cara o región facial existen 43 músculos, cada uno de los cuales tiene una función exacta y precisa.

Además existen los que tienen acción en el cuello o región cervical, con lo que hay aproximadamente unos 50 músculos implicados en la anatomía ,las expresiones y los movimientos cervico-faciales.

Muchos de estos músculos tienen su antagonista; es decir, un músculo que hace la función contraria a la suya; por ejemplo, el musculo depresor de la comisura bucal tiene como antagonista al elevador de la misma comisura.

El hecho de repetir los mismos gestos durante miles de veces al día durante años, provoca que unos músculos se desarrollen más que otros, volviéndose hipertróficos o hipertónicos, con lo cuál mantienen su contracción incluso en reposo, arrastrando a los tejidos que lo cubren y provocando con ello depresiones, surcos y arrugas permanentes.

El fundamento de la acción del Botox es debilitar estos músculos hipertróficos o hipertónicos para que se relajen y se diluyan los surcos y las arrugas, y en otros casos, para dejar que los músculos antagonistas puedan actuar.

Es por ello que para poder aplicar el Botox correctamente hay que conocer y entender muy bien la anatomía facial y la acción de cada músculo, para colocar en los puntos adecuados las unidades precisas.

Cuando se hace correctamente, la mayoría de las personas que no están especializadas no se darán cuenta de que se ha realizado un procedimiento de Botox, sino simplemente verán que el paciente se ve más descansado o relajado.

Preparación de inyección de Botox

Los preparados de toxina botulínica vienen como una sustancia cristalina, que luego tiene que ser reconstituida con solución salina u otro líquido.

Se añaden cantidades variables de líquido al reconstituirla, según la marca que se utiliza

Se utilizan unas jeringas milimetradas de 1 cc y unas agujas muy finas y cortas, de 32 G

Aunque no hay cantidad correcta o incorrecta de líquido para agregar, la mayoría de los médicos añadimos aproximadamente 2 mL-3 mL

Algunos agregan un poco más, lo que puede llevar a los pacientes a pensar que están recibiendo más Botox cuando, en realidad, están recibiendo la misma o menos cantidad de Botox que las muestras reconstituidas de una manera más fuerte.

Es la dosis total de la medicación, no el volumen de líquido, que conduce al efecto deseado.

Durante el procedimiento Botox

El primer paso es el marcaje de los puntos de aplicación, teniendo en cuenta las características de cada paciente y el efecto deseado, así como las zonas que se van a tratar

Después el paciente se coloca en una posición algo elevada en la mesa de examen, y las áreas a ser inyectadas se limpian con un limpiador sin alcohol, tal como Hibitane o Betadine.

Puede aplicarse una mascarilla de un anestésico tópico, como la crema EMLA o alguna alternativa como frío local, un rato antes de la inyección.

Después del procedimiento Botox

Después de las inyecciones, el paciente por lo general se sienta durante unos dos a cinco minutos y después debe evitar acostarse durante dos a cuatro horas.

Para evitar la posibilidad de presentar equimosis o morados será importante que el paciente no tome aspirina o productos relacionados, como ibuprofeno o naproxeno, antes o después del procedimiento.

Los resultados serán evidentes en de tres a 10 días.

Tienden a durar en la mayoría de la gente por hasta tres o cuatro meses. A medida que pasa el tiempo, la actividad muscular volverá gradualmente a la normalidad, por lo que se recomienda repetir el tratamiento cada 5-6 meses.

Las fotografías pueden tomarse antes del procedimiento para que los pacientes puedan comprobar sus resultados. Es sorprendente ver cuántas personas no recuerdan cómo se veían antes del procedimiento y se sorprenden de la diferencia cuando se muestra una imagen.

Antes de realizar el procedimiento, el paciente debe darse cuenta de que el Botox no borra las líneas, pero las relaja. Lo que esto significa es que las líneas más profundas se harán algo menos profundas y líneas superficiales casi desaparecerán.

Puede ser necesario que se practiquen procedimientos adicionales, como el uso de sustancias de relleno (por ejemplo, Princess,Restylane, Perlane, Juvederm, Sculptra o Radiesse) para rellenar las arrugas que ahora están relajadas.

El área del pliegue entre los ojos (el entrecejo) es un área particularmente ideal para el uso de Botox en combinación con el relleno ,ya que estas arrugas fijas no siempre responden de manera óptima a Botox ,al haberse creado una falta de tejido en dicha zona.

POSIBLES EFECTOS SECUNDARIOS:

En casos raros, debido generalmente a asimetrías previas, puede haber una asimetría posterior, que se resuelve con un pequeño retoque a los 15 días.

En el caso muy poco frecuente de descenso del parpado superior, existe un tratamiento específico en colirio, que soluciona el problema.

 

CONTRAINDICACIONES

Si el paciente es alérgico a los huevos puede existir alergia a la albúmina que contiene Botox en su preparación.

Tampoco se recomienda utilizarlo en mujeres embarazadas.

Otras áreas de uso para Botox:

Hay muchas áreas donde se puede usar Botox, incluyendo la frente, patas de gallo, entrecejo, sonrisa gingival, arrugas nasales, barbilla, bandas del platisma del cuello , punta nasal, musculo depresor de la comisura bucal, hipertrofia de masetero, y otras áreas del cuerpo.